De maneras extrañas

En algunas de nuestras clases hemos estado viendo un video que se llama “Frailejón Ernesto Pérez y la Leyenda de La Gota Más Pura”. Me cae estupendo, especialmente la tema musica, que es adictiva.

En este contexto, la semana pasada mi maestro usó la palabra “desecar”. Hizo una pausa breve y comentó sin explicación que la palabra es un poco rara. Entendí por qué — es decir, “secar” y “desecar” significan casi lo mismo. El ejemplo clásico en inglés es “flammable” y “inflammable”. Los dos quieren decir “fácil de quemar”. En español hay solo una palabra por esto: inflamable.

Sin embargo, por lo general el prefijo “des” hace lo opuesto. He sabido “desayunar” es lo opuesto de “ayunar” — es como en inglés “breakfast” significan el fin (“break”) de un ayuno (“fast”). También en francés: “déjeuner” significan lo opuesto de un ayuno (“jeuner”).

Y aún así me sorprendí más tarde en la semana cuando aprendí el verbo “cansar” en Duolingo. Por supuesto ya sé el adjetivo “cansado/a” y el verbo “descansar”. Pero en mi mente no me di cuenta de que ¡”descansar” es lo opuesto a algo! Es obvio en retrospectiva.

A veces sí hago conexiones lingüísticas rápidamente, a veces no. La mente funciona de maneras extrañas.

La búsqueda en español

Esta mañana acabo de ver un buen video en español sobre La Guerra filipino-estadounidense. Pues, es una version doblada de la que mencioné ayer. Es un poco larga y rápido para mi nivel y el de mis compañeros, el tono y el ritmo del narrador pierde algo del sentido del humor del original, y las palabras están escritas en inglés. Todavía es un buen recurso porque el original puede servir como muleta, especialmente para los principiantes en mi clase. También puede iniciar una conversación sobre las ventajas y las desventajas de cualquier traducción.

La búsqueda de la autonomía

Esta primavera, durante un almuerzo con mis padres, me di cuenta de la importancia de la lengua española en la historia de las Filipinas. Mis dos padres todavía recuerdan todo el poema Mi último adiós por el héroe filipino José Rizal, y también traducciones en inglés y tagalo. Sin embargo, para mi la traducción inglesa parecía un poco pasado de moda. Tiene sentido, no es su culpa, asistieron a la escuela primaria hace más de setenta años.

Inmediatamente tuve una idea de traducir el poema del español original a inglés contemporáneo. Ya hay traducciones pero quiero hacer una en mi propia voz. Compartí esta idea con mis maestros principales en Colombia, hace unos dos meses. Hemos estado traduciendo un libro del inglés al español, y estuvieron de acuerdo en que este nuevo trabajo sería una buena idea, y nos ayudaría a aprender más cultura e historia.

Esta tarde un maestro me mencionó la idea de nuevo. Me pidió ayuda para buscar recursos que darían contexto antes de que tratamos nuestra traducción — qué es la relación entre las lenguas española y filipinas, qué es la historia entre los dos países, quién es José Rizal y por qué escribió en español. Le dije que no soy experto, pero sí, esta sería una buena tarea para mi. Supongo que la verdad es soy el más experto en la clase. Así que, desde entonces, he estado buscando videos sobre estos temas.

Hasta ahora he encontrado varios buenos videos que explican por qué los filipinos hablan sí inglés pero no español, que también incluyen algo de historia sobre los dos países. Todavía tengo que buscar un video apropriado en español sobre la vida de Rizal. Encontré uno con audio claro, pero el presentador habla tan rápido y es solo una entrevista en la que faltan imágenes interesantes.

Además, no tiene relación tan directa con Mi último adiós, pero encontré videos sobre La Guerra filipino-estadounidense. Rizal fue asesinado por los españoles, pero dos años después, mientras Emilio Aguinaldo y sus soldados filipinos estaban librando contra los españoles, los EE.UU. se aprovechó de la situación y tomé las Filipinas de los dos. Esta es una parte fea y desconocida de la historia estadounidense. Otra vez, no soy experto en historia, pero creo que podemos hacer una comparación entre esta guerra y La Guerra de Vietnam, porque ambos son sobre liberación nacional, con tecnología superior contra guerrillas en Asia que desean autogobierno, y con tantas atrocidades horribles. Tengo que revisar esto video en español más de cerca, pero aquí tienes uno sobre este tema triste en inglés:

Un poco más cuidado

Ayer no escribí aquí y así rompí mi racha. Estaba trabajando como funcionario electoral desde las cinco y media de la mañana hasta las ocho de la noche. Me desperté a las cuatro y regresé a casa a las nueve, después de visitar la posible nueva escuela de Marissa. Almorcé con ella durante media hora, y tuve un descanso de quince minutos. Por eso, no tenía ninguna oportunidad para escribir excepto al final del día largo, y en vez de eso me dormí.

Una parte de mi trabajo fue preguntar a cada electora si tiene experiencia con una máquina de votación con una pantalla táctil. Había tres trabajadores con mi deberes del trabajo. Con mis descansos, supongo que me encontré con casi un tercer de unos cuatrocientos votantes en esta manera.

A veces la persona no me contestó, así que le diría “¿Señor? ¿Señora?” Entonces, el/la votante se sorprendería “Ay, pensé que la máquina me estaba hablando!” Sonreíamos por el error y luego seguíamos. Pero me hizo preguntarme por qué unas personas — quizás ocho o diez, es decir más de cinco por ciento, más de uno de cada veinte  — cometí este error?

Pues, la votante es una situación poca desconocida, tiene muchas cosas en mente incluyendo la política, es enfrente de una máquina, y la tecnología está cambiando todo el tiempo. Aun así, no creo que ninguna de mis compañeros funcionarios haya tenido una sola experiencia como esta.

Con cierta reticencia, llego a la conclusión de que es el sonido de mi voz. Me resisto a decir esto porque, para mi, mi propio voz es normal. Tengo un acento, por supuesto — todo el mundo tiene uno. Además, creo que tengo una tendencia hacia laringalización, como mis hermanas y otros de mis parientes. Al otro lado, en situaciones de hablar en público, hago un intento consciente de hablar un poco más fuerte y un poco más de aire, un poco más lentamente y con más articulación. Creo que, como resultado, esto hace que mi voz sea más clara.

Por eso, ayer un votante me sugirió que me dedicara a la radiodifusión. Por eso, el domingo pasado en Zoom dos españoles exclamaron que mi voz es tan clara, y tiene sentido porque yo era profesor. Por eso, en abril cuatro malagueños en el Camino de Santiago comentaron lo fácil que es entenderme. Antes de ayer, creía que la claridad de mi voz es solo una opinion de hispanohablantes, sin mucha experiencia de inglés. Pero ahora creo que es la verdad, si solo hablo con un poco más cuidado.

En medio de un camino

Llevo un rato estudiando español. Comencé con Duolingo hace cinco años, varios meses antes de nuestro primer viaje a España, aunque mi racha es solo un poco más de tres años (1148 días, para ser exactos). Aún así, es mi método más antiguo y el que uso con más frecuencia, casi cada día.

Me tomé más en serio estudiar español hace veintiuno meses, después de jubilarme en septiembre de 2022. En ese momento comencé a tomar clases en línea varias horas todas las semanas a través de Duolingo. Sin embargo, Duolingo dejó de ofrecer clases en línea en enero de 2023 y esto interrumpió varias comunidades de aprendizaje. 

Desde entonces, mis hábitos han incluyendo clases en línea con Dave Jones y Lisa Weinlader de EE.UU. y con la familia Amador de Colombia. En total, estas clases dura al menos de siete horas y media cada semana. Escribo este blog en español, todos los días desde hace tres semanas. Cuando estoy en Pittsburgh, voy a reuniones con estudiantes y hablantes nativos de español. Además, miro videos en YouTube como “Dreaming Spanish” y “Español con Juan”. Antes, también asistía a clases con Rita Martínez y con Emily Harman, escuchaba audios de Pimsleur, y usaba aplicaciones como Clozemaster y Drops.

Esta semana levanté mis esfuerzos al siguiente nivel. Comencé un curso de ritmo propio, llamada Repaso Total, por el maestro de “Español con Juan”. Esta mañana llevé tres horas hablando con personas de España y de México en un intercambio, y pienso que seguiré haciéndolo todos los domingos. Después, busqué otras reuniones así en Meetup y me inscribí en dos más esta semana.

Todos estos esfuerzos han mejorado mi español. Hace tres años cuando visitaba la Ciudad de México, pude comunicar en todas partes y pedir ayuda a extraños cuando el transporte público no funcionaba. Hace dos años cuando visitaba Baja California, varias personas me felicitaron cuando hablé. Este año cuando visitaba Madrid y Galicia, una persona dijo que mi acento suena como si fuera de Colombia; en otra ocasión, dos otras dijeron que mi acento es de Madrid. Es decir, comentaron sobre mi acento, no sobre mi capacidad para comunicarme. Lo que es más importante, pude cambiar entre ambos idiomas, a veces sin pensarlo.

Reconozco que necesito seguir mejorando mucho más mi nivel. Fallé cuando trataba de traducir para un guía turístico en una iglesia durante mi Camino de Santiago. No puedo entender todo cuando los hispanohablantes nativos hablan rápido. No sueño en español, como mi madre sueña en dos lenguas. Esto es, y seguirá siendo, un viaje de por vida.

Spanish as a blogger

A couple of days ago I wanted to explain why I have been writing this blog in Spanish. I had been doing some spring cleaning on the blog: behind-the-scenes maintenance on WordPress.com, including updating plug-ins; trimming clutter from the sidebar, since I haven’t been using categories or tags; and adding my own Now page, inspired by Derek Sivers.

I realized a few things while poking around settings for the Jetpack plug-in. First, the Akismet filter has prevented over 300 spam comments each month this year. It’s amazing that my little ol’ blog receives so many ridiculously worded comments, even with the marginal cost to send spam being incredibly low. Thinking about that reminds me of this message on Usenet that I remember from as far back as 1986:

This program posts news to thousands of machines throughout the entire civilized world. Your message will cost the net hundreds if not thousands of dollars to send everywhere. Please be sure you know what you are doing.

Second, I saw that I continue to receive few visitors, which is fine and even liberating, for reasons described yesterday. The visitors that I do get seemed focused on posts that I write in English. Beyond the front page, hardly anyone seems to engage with anything that I write in Spanish.

Third, I saw that all of my automatic reposting to social media had been deactivated. Twitter/X no longer supports cross-posting, and Facebook allows it only on pages rather than personal profiles, so I only activated automatic reposting to LinkedIn.

After reactivating LinkedIn cross-posting, I saw an uptick in traffic to this blog. This concerned me, because I didn’t want to spam friends, colleagues, and acquaintances, flooding their feeds with Spanish every day, especially because I suspect most of them don’t understand the language well. So I decided to explain, in English, why I am writing in this language that is not my first. Leading up to that explanation, I started with why I write at all and then why I blog. Now here we are at last, where I explain why I write in Spanish.

The short answer is that I want to become more fluent in Spanish. My skills are reasonable; I’m now at the point where I can interact with people, not only in set transactions at stores and restaurants, but also asking questions at museums and talking at length with fellow travelers I’ve just met. Sometimes I can simply understand something I hear or see, without even consciously switching over to the task of translation. 

While my listening and reading skills are fairly strong, I lag a bit in expressing myself in speech and writing. For this reason, I decided to blog in Spanish. I’m finding that this makes me a more careful writer: not knowing the language nearly as well, I strip down and clarify my thoughts. I keep a tighter focus on the main point I am making, becoming less distracted by my own side thoughts. Overall, I think slightly differently, while having just as much fun with wordplay, sentence structure, and argument construction.

It’s true that I will build less of an audience this way. After all, English is the favorite language of the Internet, not just of my own personal network. But again, I’m not overly concerned about getting hits.

So this is my way of explaining to acquaintances why they will see Spanish from me every day. If they wish, they can always unsubscribe from my feed, much as I described I am doing from my own email subscriptions, in Paulatinamente, which coincidentally is the first Spanish post that they would have received since I reconnected this blog to LinkedIn.

Blogging as a writer

Yesterday I wrote about re-establishing reflective writing as a daily habit. Today I want to describe why I have decided, at least for now, to do this in a blog.

Blogging is a return to form, a form that I took up more than twenty years ago when we lived in Santa Fe, a bit after I completed my book of concrete poetry. The academic calendar at St. John’s College no longer allowed me to teach with the supportive community of writers every summer in the L&T Program at Bard College. I needed an outlet for my creative non-fiction, so I began to blog.

Buried in computer directories, I can see that I began to write Best Let or Get on November 23, 2002. The first entry was “Thanksgiving speeches” and for a while it was one of the top Google hits for that search term. I continued to blog there until January 2004, by which time we were living in Manhattan. I had at least one regular reader, someone who commented on my posts and at one point asked my advice about college planning for his children.

Blogging a liminal place, a safe place. It’s neither fully public nor private. It’s where I can collect some of my private thoughts, chosen from those I am willing to share publicly.

In the act of writing there is always the burdensome question of audience: for whom are you writing? For me, blogging partly absolves me of that concern, or at least makes the answer to that question less distinct. In this blog I am not obliged to write for others, and yet in the act of publishing I must not be writing only for myself. Still, because this audience is small and I don’t know of any regular visitors, I feel more free. If I felt like these posts counted more, I might tighten up; as it stands, the stakes are not high. The audience is abstract, is abstracted, is subtracted, is sublimed. The only certain audience is my selves, both current and future. When I do look back at what I’ve written, I sometimes surprise myself in the rediscovering of who I was. It’s a kind of journaling, which I used to do by hand when I was younger.

However, writing on the computer makes it easier to edit than in a journal. Blogging stands between entirely spontaneous freewriting and more heavy edited formal writing. Each entry is a kernel of thought, which I could someday combine or grow into a longer work, although they also stand on their own, with their own value even if they don’t get used later. Each post is longer than the scribble of a stray thought, but less extensive than a full essay.

Overall, blogging removes friction. There is immediacy between thinking and writing, between writing and publishing. Boom!

Writing as a habit

Recently I resolved to write every day.

In chapter 5 of Atomic Habits, James Clear advocates creating a new habit as an “implementation intention”: I will behavior at time in location. In the iOS app Atoms he expands on this statement: I will habittime/location so that I can become type of person I want to be. As he summarizes in chapter 2, The real reason habits matter is not because they can get you better results (although they can do that), but because they can change your beliefs about yourself.

The intention I wrote for myself is: I will open Mars Edit and write one sentenceevery day at 08:08to become a better writer

I decided to make the habit small and specific. I had hoped that the simple act of opening MarsEdit and writing a sentence would immediately lead to writing more, and indeed I am now on a 19-day streak of starting and completing a blog entry. By the way, years ago I chose MarsEdit to manage my blogs because this app is MacOS-compatible, because it allows me to write and store my work locally (I abhor overreliance on the Internet and outside services, which is why I almost always go through the trouble to set up my email accounts with POP rather than IMAP), and because the software is license- rather than subscription-based (which is one reason I actually use Streaks for habit tracking, although I do recommend downloading Atoms for its excellent advice).

I decided on 08:08 because it’s at the start of the day and at an oddly specific time. I’ve generally been awake at that time for at least an hour, if not three. In truth, I’ve been counting the habit unbroken as long as I begin writing sometime in the morning. Today, after flying a redeye and having an early morning doctor’s appointment, I’ll still count it.

I decided to become a better writer because this is foundational to my being. It is a superb way to organize, clarify, develop, and record my thoughts. This is especially important now that I am liberated from everyday job responsibilities. During my career as a professor, I was focused on teaching and advising students and on building and enhancing programs. These activities were intellectually and emotionally satisfying, but nearly all of my writing was in service for others. Now that I have the free time to pursue my own scholarly interests, I want to rebuild that muscle of writing for my own sake.

Encuentro con las luminarias

Anteayer terminé de escribir una propuesta para dar una presentación en una conferencia sobre vida extraterrestre. Es en septiembre en Suecia. Nunca he visitado este país, ni siquiera Escandinavia. Escocia e Islandia son los lugares más al norte que he viajado.

Me encantaría ver la aurora boreal, es en mi lista de cosas para hacer antes de morir. Si asisto a esta conferencia, tendría una buena oportunidad para esto. Cuando visitaba Islandia fue el verano, de hecho, alrededor del solsticio de verano. El cielo era brillante unas veinte horas en esa época del año. He visitando Escocia unas cuantas veces, pero estaba nublado en marzo, y era brillante en junio y agosto.

Espero que ver la aurora boreal este septiembre en Suecia. Me perdí la oportunidad esta primavera, cuando había mucha actividad solar, porque vivo en una parte de Nevada con muchas luces artificiales y demasiado al sur. Quiero ver la colorida cortina de luces naturales, en movimiento en el cielo.

Además, mis viajes extranjeros más recientes fueron a países hispanohablantes, a México (2022, 2023) y a España (2024), también a Portugal. Estas fueron mis elecciones y estoy contento con ellas, pero visitar países diferentes sería bueno para la variedad de vida.

Claro que quiero reunirme con colegas académicos que piensen en los mismos temas que yo. Desarrollamos nuestras ideas por separado, por lo que es bueno compartirlas juntos en las reuniones. No echo de menos a algunas colegas sombrías de mi anterior universidad, sino bien a la comunidad de académicos brillantes con ideas afines, como mis socios en SSoCIA.

La belleza y la memoria

Mi código postal más hermoso fue 01810, porque es un palíndromo. Además, parece el mismo al revés, en espejos a lo largo de tres planos, y girado en tres ajes diferentes.

Estas son operaciones de simetría: inversiones, reflexiones, rotaciones. Estas operaciones no son completamente distintas. Ciertos pares son equivalentes a otro. Aprendí esto cuando era estudiante en la universidad y tomé una clase de posgrado sobre química y a teoría de grupos. Creo que el grupo puntual de 01810 es el mismo que el etileno (nombre de la IUPAC: eteno).

Han pasado casi cuarenta años desde que tomé esta clase, y más de treinta años desde que viví en 01810. Ya no recuerdo todos los detalles de cada uno. Solo recuerdo la belleza.